ALIMENTACIóN 30

Antonio Menchen
Máximo Pedraza
Gastón Pérsico

ALIMENTACIóN 30

Madrid, 2015

Antonio Menchen, Sin título, 2015

Máximo Pedraza, Sin título, 2014

Gastón Pérsico, La música es mi casa, 2014-2015

A Virginia Woolf le llamaba la atención que los novelistas se preocuparan por hacernos creer que los almuerzos resultaban memorables no por lo que allí se comía, sino por una frase graciosa que alguien decía. Hablar de la comida era una acción que la convención novelística, de los principios del siglo XX, no tenía en cuenta. Hablar de obras sueltas y de lo que estas pueden inducir, más allá de la red que todo relato proporciona, parece ocupar un lugar marginal en la doxa expositiva de nuestras días. Entendidas como partes de una conversación porosa entre las ideas planteadas por las obras de Antonio Menchen, Máximo Pedraza y Gastón Pérsico y mis intenciones de llevar adelante una exposición colectiva en un pequeño escaparate, las tres piezas aquí reunidas pueden ser vistas como unidades de presentación de una escena que aún no ha tenido lugar. Así la superposición fotográfica de un plátano y un relámpago de Antonio Menchen es el modo de señalar la proximidad entre dos personas, una mesa con taburete, vaso y botella que cabe en la palma de una mano de Máximo Pedraza se convierte en un kit de borrachera y las traducciones al español de las letras de un dj set de clásicos del house de Gastón Pérsico, presentadas como un wallpaper, vinculan discoteca y poesía concreta. Entre la cita y la concentración, cada pieza negocia a su manera una ausencia de contexto y se nos presentan como esos platos sencillos evocados por Woolf, cuya sola presencia estimula la imaginación y crea sentido.

mariano mayer