REVERSO

June Crespo

Have a window

Torino, 2013

La imagen convertida en una toma directa y la tecnología de reproducción serial "corporalizada" por una serie de operaciones manuales hace del surco un área de permanencia. Una práctica reiterativa y paciente donde la escultura responde a procesos de disposición y ensamblaje y la fotografía se ejecuta a través de la recopilación y manipulación de materiales impresos.


mariano mayer. El recorrido temático parece ser un tanto más concentrado que en otros trabajos, si bien es más explícito su campo de pertenencia, lo que estas imágenes inducen o proyectan no resulta evidente.

june crespo. En realidad, a la hora de pensar sobre el sentido, podríamos decir que éste viaja en otro plano, en el hacer está presente a modo de capas que fluctúan, y en todo caso se construye en decisiones posteriores que aparecen entre lo material y lo conceptual. Todo esto sucede a través de una especie de manoseo, no se da de un modo muy conciente, es más bien en la propia manipulación donde las cosas toman su sentido. Tiene mucho más que ver con hallar y reconocer que con buscar algo concreto. Luego lo que se queda muchas veces responde a ritmos o cierta resonancia a partir de la repetición. Se trata de alguna manera de generar una nueva imagen uniendo puntos separados o distantes, o que pertenecen al anverso o reverso de una página. Son gestos muy simples en lo que a través de un pliegue o dos, las imágenes surgen. Es muy curioso, porque nunca sabes qué plegado las vuelve interesantes. Por ello hay mucho de proceso que hay que atravesar. Es la primera vez que les doy este lugar a mis papeles, por ello tal vez el sentido de estas vitrinas va cobrando cierto peso y adquiriendo un tipo de perfil. Es la primera vez que adquieren de entrada este estatus, aunque siguen siendo piezas intercambiables donde cada nueva composición puede permitir otro tipo de migración o forma. Hay algunas imágenes que directamente son anclajes y otras que son complementarias. Es muy gozoso cuando reconozco un pozo de sentido hacia donde los papeles se dirigen pero también cuando aparece una nueva imagen y el sentido se desvía. Se empiezan a influenciar unas a otras y los sentidos se construyen en conjunto.

El hecho de poder contemplar todas estas imágenes a la vez es como ver los dos volúmenes de tus libros Escanografías destripados. Las vitrinas anulan los espacios o silencios que propician las páginas y exponen las imágenes sin ningún tipo de mediación.

La manera de realizar las imágenes en Escanografías es diferente y hasta ahora, los papeles plegados habían ocupado la portada y contraportada de ambos libros. La pauta para estos papeles era que debían resultar atractivos por ambas caras, anverso y reverso. En relación a lo que dices, que te recuerdan a los libros abiertos sin separación entre ellos, estos días mientras escaneaba algunos de estos papeles de diferentes disposiciones, realmente me daban ganas de hacer un libro con todos ellos, una especie de archivo y en este sentido este proceso ha sido un descubrimiento. Estoy viendo estas imágenes como algo que llega a una especie de inicio y no a un fin. Son procesos de creación de imágenes que me han acompañado puntualmente durante los dos o tres últimos años, sin mucha urgencia por resolverse. El hecho de dar con un tipo de entidad que ha surgido a través del tiempo es algo que me interesa.

Has dejado descansar a tus papeles.

Entiendo que si. Es verdad que en algunos casos, cuando preparaba alguna exposición pensaba en ellos pero no veía la manera de exponerlos, yo los percibía como algo plano o como comienzos para generar una imagen en relación a ellos, pero siempre los veía en conjunto.

En este sentido, el conjunto de papeles e imágenes presentes en tus libros Escanografías ¿son piezas, complementos o disparadores?

Se ubican un poco a medio camino de ambas ideas, en la primera publicación había una clara intención de que fuera una obra en sí misma y de hecho se componía de escaneados y esculturas hechas expresamente para funcionar como material para la publicación y en el segundo incluí algunas imágenes de esculturas que funcionan de manera autónoma. Pero ambos libros han estado presentes a la hora de generar esculturas posteriores, hay imágenes que desde un principio podían ser identificadas como ideas motoras o semillas para piezas trimensionales.

El volumen, en esta nueva entrega de imágenes en papel y objetos, deja de ser una metáfora táctil, si bien no se pueden tocar su percepción induce volumen. Cada doblez construye un espacio y a la vez presentan distintos modos de ocuparlo, se podrían pensar como una réplica entre espacios y pliegues. Una especie de surco con volumen.

Sí, ya que el rastro del hacer y deshacer de estos papeles esta muy presente. Es importante el tipo de imagen pero sobre todo es especialmente importante para mi el hecho de que el soporte de la imagen sea papel y sí, desde luego hay un trabajo con la materia de estas imágenes. Pero también con el ocultar y el aparecer o el velar y desvelar, y esto está tan presente en los papeles como en las esculturas.

¿Cuándo vence un material o un modo de hacer para ti?

Creo que nunca las cosas vencen del todo y que siempre están ahí esperando. Es algo muy intuitivo y tiene que ver con el deseo, de alguna manera voy sabiendo que necesito hacer en cada momento. Es una sensación muy personal. Sin embargo, observo un funcionamiento similar en algunos amigos que se dedican a varias disciplinas, como la escultura, pintura, vídeo o música. Muchas veces es un tipo de necesidad física que te lleva de pasar de un medio a otro y otras tiene más que ver con los materiales o recursos de los que dispones en cada momento. No se trata de una cuestión de variar sino de poder dejar descansar o reposar ciertas cuestiones y sobre todo volver a ellas después de haber pasado por otras formas de hacer. Tiene que ver con el momento para cada cosa, su proceso de maduración. Cuando no ves la solución a un trabajo, por ejemplo, esto muchas veces implica no llegar a un final, o llegar a soluciones provisionales. Lo que sucede es que simplemente en ese momento no se pueden forzar y debes tomar distancia. Mi sensación en general es que volvería con pasión a cualquiera de las vías que he desarrollado, ya que no he agotado ninguna, la tarea no ha llegado a su fin. Lo interesante en el caso de los papeles es que ellos han tenido otro tiempo.

En relación a los papeles y a las revistas de donde provienen las imágenes hay algo que parece resistir a un posible vencimiento. En este sentido uno podría decir que no es difícil imaginarte rodeada de estos papeles y realizando diferentes acciones con ellos durante todo el día.

Tienen algo de dibujos automáticos y de colindante. En vez de hacer collage lo que hago es plegar, siento que tiene que ver más con lo gestual y con el movimiento de mis manos y no tanto con la selección de imágenes para construir una narración. Una revista es un dispositivo bomba para mi. Hay unas revista inglesas de los años setenta de las que he extraído muchas imágenes en las cuales me parecían muy interesantes las fricción que había entre las poses y actitudes de las mujeres que protagonizaban las imágenes y el tratamiento que la revista hace de ellas o incluso entre el tipo de títulos y textos que las acompañaban y lo que estas imágenes trasmitían. Se trataba de una diferencia muy grande entre lo que ellas trasmitían y los modos es que estaban diseñados sus mensajes. En ellas, antes que sometimiento yo veo disfrute, por ello me pareció tan importante rescatarlas desde lo individual. Intentar señalar y volver a mostrar un tipo de goce y actitud individual.

Es sumamente atractivo el estado un tanto anacrónico y disfuncional que alcanzan tus imágenes, me gustaría saber un poco más sobre el modo en que decides aplicar un tipo de acabado en vez de otro y como dispones de este material.

Podría hablar de la característica de la tinta sobre la que ha pasado el tiempo o el papel cuando ha sido manipulado, tanto el color como el tacto cambia a través de estos procesos. Me cuesta utilizar imágenes y papeles que no han sido manipulados incluso cuando son fotocopias, cosa que sucede muy a menudo. Cuando utilizo fotocopias necesito envejecerlos yo para poder de alguna manera apropiarme de esas imágenes, de otro modo no podría integrarlos. Las imágenes en papel o las esculturas cuyos materiales están muy nuevos no funcionan hasta que empiezan a pasarles cosas y si esto no ocurre necesito agredirlas de alguna manera, agujerearlas, volver a plegarlas y graparlas hasta que tengan arrugas, surcos, marcas, necesito que pasen por muchas fases hasta que se vayan cargando de su carácter. Entiendo que las imágenes y los materiales adquieren su propio tono una vez que de alguna manera viven su vida. Ahí es cuando puedo descubrir su entidad.

¿Qué otros modos de pensar o de articular ideas son importantes para ti?

Me suelo servir mucho de mis referencias a la hora de iniciar procesos, últimamente he tenido muy en cuenta a Brancusi, pero no solo por su obra sino por mi experiencia al ver su trabajo. Puede suceder con otros muchos artistas. Por mi parte, para que algo se instale tiene que haber un tipo de vivencia, lo que sucede cuando accedes al trabajo de alguien y te afecta corporalmente, cuando tienes una percepción lúcida, esa vivencia es algo que permanece más allá del trabajo y trayectoria de ese artista de referencia. Te identificas y de alguna manera quieres poner en marcha esa energía, lo que quieres accionar no son tanto temas formales sino el estado que te ha generado ese trabajo.